Manuel Campos (Universidad Barcelona)

La expresión “información” tiene un uso ordinario obvio: a partir de información que obtenemos en nuestra interacción con el mundo somos capaces de adquirir conocimiento acerca del mismo. Asumiendo un punto de vista realista, la información entendida de este modo, medible en términos proposicionales, es adquirida por el sujeto a través de procesos falibles de carácter inductivo fundamentados, en parte, en el reconocimiento de correlaciones naturales. Este enfoque tiene como contrapartida que parece convertir dicha noción en redundante.

Artículo