marzo 2013


Marcelo-p1Por Julian Marcelo (Universidad Politécnica de Valencia)

Incluido en el monográfico: Coenen, Hofkirchner, Díaz-Nafría (eds.) New ICTs and Social Media: Revolutions, Counter-Revolutions and Social Change, IRIE, vol. 18

Resumen: Así como en un primer paso de planificación estratégica -en el mundo productivo- se realiza frecuentemente un análisis DAFO del sistema-proceso-proyecto en estudio dentro de su relación con su entorno, también los distintos tipos de redes sociales pueden tomarse como entorno socio-tecnológico de los distintos grupos que las emplean para sus proyectos, cada uno con sus propias Debilidades y Fuerzas en el uso de dichas redes; que por su parte comportan Amenazas y Oportunidades genéricas y específicas para dichos grupos. Así mismo las redes sociales, como conjunto de técnicas y usuarios, adoptan formas de comunicación que capacitan/favorecen la emergencia, consolidación o desaparición de ciertos modelos de organizaciones más o menos planas, jerarquizadas, permeables o manipuladas por grupos. Estos modelos se analizan con ayuda de los esquemas organizacionales, estudiados en particular por Mintzberg, que considera sus parámetros de diseño y sus factores de contingencia. El artículo avanza en el estudio de los riesgos de desvío en los complejísimos sistemas-procesos-proyectos generables –en todo caso con gran incertidumbre- y en su contribución retroalimentadora a los tipos y formas de desarrollo de las propias redes sociales, así como en sus mayores o menores sinergias para la aceleración de cambios reales en las propias redes sociales y en las relaciones que generan; hasta la probable conformación de nuevos sistemas de relaciones (de producción material e intelectual, de distribución, etc.) en todos los terrenos de la economía, la sociología, la política y la cultura.

Díez-p1Por Enrique Javier Díez Gutiérrez (Universidad de León)

Incluido en el monográfico: Coenen, Hofkirchner, Díaz-Nafría (eds.) New ICTs and Social Media: Revolutions, Counter-Revolutions and Social Change, IRIE, vol. 18

Resumen: En los últimos años están proliferando los discursos alrededor de las potencialidades democratizadoras de internet y las redes sociales. El espectro teórico en el que se mueven estos discursos abarca desde la consideración de internet y las redes sociales como complemento de los procedimientos y técnicas utilizadas por la democracia representativa (como la “democracia digital”), hasta sus potencialidades para generar nuevas formas de ciudadanía en el camino hacia una nueva democracia directa y participativa de corte horizontal. El análisis que aquí se desarrolla se plantea en qué medida internet y las redes sociales están cambiando las relaciones entre gobiernos y ciudadanía, incluso si, efectivamente, suponen otra forma de construir ciudadanía y participación política democrática, mediante la movilización social, avanzando hacia un sentido de democracia fuerte y directa e incluso con la posibilidad de llegar al auto-gobierno participativo. O si, más bien, estamos ante una cierta idealización sobre las grandes potencialidades de internet y las redes sociales, en donde lo que surgen son discursos míticos que anticipan los usos deseables de estas herramientas en el campo de la participación social y política. Y acaso, solo nos quedemos con un activismo digital, obsesionado por el seguimiento de los clicks realizados en internet y las redes sociales a favor de una causa, que va introduciendo altas dosis de banalización práctica del compromiso cívico, delimitado y domesticado comercialmente por los dueños de este ciberespacio virtual que son quienes controlan las posibilidades y los límites de una “pseudociudadanía” cautiva en el reino del ciberespacio. En definitiva, podemos decir que internet y las redes sociales pueden conducir al boom o al doom: pueden llevar a la materialización de las utopías tecnológicas de un mundo más igualitario o, por el contrario, pueden reproducir y exacerbar aún más los desequilibrios de poder que existen ya en la realidad social. Este es el reto, este es el desafío. El futuro se está construyendo con las redes que vamos tejiendo.