I Encuentro


José María Díaz Nafría (Universidad de León)

[Versión revisada] Un análisis de la física de las manifestaciones ondulatorias de un objeto en un ambiente homogéneo ilustra que la información que estas aportan ofrece una constitutiva borrosidad del objeto observado. Por una parte, los detalles que pueden precisarse acerca del objeto están estrictamente limitados por la longitud de onda; por otra, la determinación volumétrica del objeto (esto es, de sus redaños) está vedada al observador, no en virtud de la opacidad del objeto, sino de la dimensión misma o complejidad del fenómeno ondulatorio en todo el espacio que circunda al objeto.

Dado el carácter de la limitaciones del fenómeno ondulatorio éstas presentan obvias consecuencias epistemológicas en cuanto a: la indeterminación constitutiva del objeto respecto a la información aportada por el fenómeno ondulatorio; el límite absoluto de las determinaciones que pueden precisarse con la observación; y el papel combinado de otras percepciones concurrentes o previas y de conocimiento a priori en la conformación de las imágenes del objeto por parte del sujeto.

Artículo publicado como parte de “¿Qué es información?” (versión revisada, 2010).

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Editores: DÍAZ NAFRÍA, José María; SALTO ALEMANY, Francisco (Universidad de León)

Compila las contribuciones al I Encuentro internacional de Expertos en Teorías de la Información, celebrado en León, noviembre de 2008.

Libro electrónico editado en disco por la Universidad de León: ¿Qué es información? León: Universidad de León (ISBN: 978-84-9773-451-6). 564 pp.

La pregunta por la información que se plantea cuestiona esencialmente la naturaleza, la medida y las condiciones de aplicación de su contenido y de su flujo. Se trata de dotarnos de herramientas conceptuales, formales, incluso morales, capaces de refinar las nociones pre-científicas vagas o metafóricas de información en todos los campos de conocimiento.

El proyecto para el cual se realiza esta puesta en común de puntos de vista tan diversos respecto al concepto de información, plantea la elucidación interdisciplinar de este concepto, con el objetivo de determinar con la mayor precisión posible cuáles, si algunos, son los conceptos irreductibles y distintos cubiertos bajo el término “información”. La interdisciplinareidad tiene aquí un sentido literal: se atraviesan no sólo distintos intereses teóricos y prácticos, sino diferentes y cambiantes paradigmas científicos. Esta diversidad queda representada en cuatro grandes problemas de acuerdo (el semántico, el pragmático, el de la objetividad y el de la unificación) que agrupan a profesionales diversos, todos involucrados con la noción de información, desde las telecomunicaciones a la filosofía, desde la biología a la documentación, desde la física a las ciencias sociales. (→acceso al libro)

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Pedro Marijuan (Foundations of Information Science)

El avance de la Ciencia de la Información, como nueva disciplina dedicada al estudio de los fenómenos informacionales en la naturaleza y la sociedad, implica la yuxtaposición de dominios cognitivos muy diversos que en la actualidad están presentes en muchas otras disciplinas. Tal y como ocurrió con otras revoluciones científicas en los dos últimos siglos, la de la Termodinámica y la de la Física Cuántica, se trata de ir más allá de la discusión centrada sobre un concepto, y sus teorías asociadas, y proponer alternativamente la articulación de un “nuevo modo de pensar”. Las Células, los Sistemas Nerviosos, las Sociedades, y la Información Cuántica, serían los escenarios privilegiados para este debate en el que habría de fraguarse la nueva perspectiva informacional. A la hora de articular un esquema integrativo del conocimiento entre ámbitos tan distintos y de proponer una estrategia de avance, la palabra clave no debe ser “jerarquía”, ni “reducción” o “unificación”, sino la “recombinación”. Una ciencia de la información bien desarrollada permitiría ofrecer una nueva visión sobre el propio sistema de las ciencias, y su inacabable recombinación de los conocimientos, contribuyendo a una dinámica cognitiva más rica e intensa en la adaptabilidad y sostenibilidad de la sociedad contemporánea.

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Wolfgang Hofkirchner (Universidad Salzburgo)

El texto discute la necesidad y viabilidad de una teoría integrada de la información. Desarrolla las líneas maestras acerca de cómo concebir la información de modo que se eviten las aporías de ciertos modos de pensamiento como el reduccionismo, el proyectivismo o el disyuntivismo.

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Juan Lara (Universidad Salamanca)

Las características vitales de las células constituyen un flujo de información desde una base de datos central, el ADN nuclear, hasta efectores moleculares, las proteínas, sintetizadas en el citoplasma. Este flujo comprende dos cambios de unidades de información: la transcripción y la traducción. La transcripción se realiza en el núcleo y es la transducción de instrucciones concretas del ADN a un intermediario, el ARN, que en su forma canónica es un mensajero (ARNm) que saca la información del núcleo celular. En el citoplasma la información del mensajero aporta la secuencia de instrucciones para que un complejo molecular muy especializado construya una proteína concreta. Tras regular su conformación las proteínas se integran como unidades estructurales y/o funcionales en el complejo entramado de funciones biológicas de la célula.

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Alfredo Marcos (Universidad Valladolid)

El concepto de información es central en nuestra sociedad, llamada de la información. Se defiende aquí la tesis de que la información es una relación triádica entre un evento, un receptor y un sistema de referencia. El presente trabajo propone una medida general de la información apoyada en este concepto, sugiere que dicha medida capta mejor que otras nuestra idea intuitiva de información y ayuda a integrar las diferentes nociones y medidas de la información en un marco conceptual unificado.

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Roberto Gejman (Pontificia Universidad Católica de Chile)

Este trabajo propone un conjunto de distinciones  que pueden ser útiles para clasificar y elaborar una taxonomía de las diversas teorías, enfoques, ideas  y definiciones del concepto de información. Ofrece un lugar tan neutral cómo es posible para situar, comparar, clasificar y discutir esos desarrollos. El beneficio principal es despejar de la discusión aquellos diálogos que gastan mucho tiempo y energía en la búsqueda de convenciones para nombrar ideas o clases de entidades, en lugar de discutir la naturaleza profunda de las mismas.

Este trabajo sugiere que la mayor parte de los enfoques conocidos puede ser expresado en función de las distincio-nes subyacentes y concluye que, después de consensuar un nombre para ellas, se puede construir una teoría unificada de la información y el conocimiento.

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